Jose CabelloDISEÑO WEB · ESTRATEGIA DIGITAL

WEBS PARA DESPACHOS

Errores habituales en las webs de abogados (y cómo corregirlos)

La mayoría de webs de despachos no fallan por el diseño, sino por cosas más sencillas: hablan del despacho en lugar del cliente, esconden el contacto o transmiten una imagen anticuada. Estos son los errores que más veo al revisar webs de abogados y la forma de corregir cada uno, muchas veces sin rehacer la web.

1. Hablar del despacho en lugar del cliente

«Bienvenidos a nuestro despacho. Fundado en 1998, somos un equipo comprometido con la excelencia y la calidad.» Es la frase más repetida en las webs de abogados, y no responde a lo que se pregunta el visitante: ¿pueden ayudarme con lo mío?

Cómo corregirlo: empieza por el problema del cliente y por lo que haces para resolverlo. La historia del despacho puede ir más abajo, como prueba de experiencia. En la guía qué debe tener la web de un despacho tienes un ejemplo de antes y después.

2. Una lista de áreas sin explicar

Una sola página con doce áreas en viñetas («Derecho civil», «Derecho penal», «Derecho mercantil»…) obliga al visitante a traducir su problema al lenguaje jurídico. Y Google tampoco sabe qué búsquedas resuelve esa página.

Cómo corregirlo: una página para cada área importante, escrita desde las situaciones reales («me han despedido», «una herencia sin acuerdo»), con cómo trabajas, qué debe preparar el cliente y las preguntas más habituales. Si llevas muchas áreas, empieza por las que más negocio te dan.

3. Fotos de banco de imágenes

Mazos, balanzas, apretones de manos y personas sonriendo en una sala de reuniones que no es la tuya. El visitante las reconoce al instante y no le dicen nada de tu despacho.

Cómo corregirlo: una sesión de fotos profesional del equipo y del despacho. Es de las inversiones que más confianza aportan. Mientras tanto, mejor menos imágenes que imágenes genéricas.

4. El contacto, escondido o poco claro

Si para contactar hay que ir al menú, abrir «Contacto» y encontrar un formulario sin ninguna explicación, muchos lo dejarán para otro día. Quien busca un abogado suele dudar, y cualquier obstáculo pesa.

Cómo corregirlo: un botón de contacto visible en todas las páginas, también en el móvil, y una frase que explique qué pasa después: cuándo respondes, si la primera consulta tiene coste y cómo será el primer paso.

5. Un formulario que pide demasiado

Algunos formularios piden el caso con todo detalle, documentos adjuntos y una decena de campos obligatorios. Además de desanimar, llevan información sensible por un canal que quizá no es el adecuado.

Cómo corregirlo: pide solo lo necesario para responder: nombre, forma de contacto y un breve resumen. Añade un texto claro de privacidad y deja los detalles del caso para la primera conversación.

6. Prometer resultados o mostrar clientes sin permiso

«Ganamos el 98 % de los casos», logos de empresas clientes o casos reconocibles en el blog. Además de restar credibilidad, pueden chocar con las normas deontológicas: en España, el Estatuto General de la Abogacía prohíbe prometer resultados que no dependan solo del abogado y mencionar clientes sin su autorización.

Cómo corregirlo: explica cómo trabajas y qué tipo de asuntos llevas, sin identificar a nadie. Usa reseñas públicas o testimonios autorizados. En esta guía tienes la lista completa de límites.

Qué está permitido y qué no lo explico en publicidad de abogados en internet.

7. Información desactualizada

Abogados que ya no trabajan en el despacho, la última noticia de hace cuatro años, un horario antiguo o «© 2019» en el pie. Para el visitante, una web abandonada sugiere un despacho poco atento a los detalles.

Cómo corregirlo: revisa la web una vez al mes: equipo, datos de contacto, servicios y fechas. Si no vas a mantener un blog, es mejor no tenerlo que tenerlo parado. Guía: cada cuánto actualizar tu web

9. Una web lenta, insegura o difícil de usar en el móvil

Una web que tarda en cargar, que se ve mal en el teléfono o que muestra avisos de seguridad hace perder contactos. Y una web hackeada, algo habitual en instalaciones de WordPress sin mantener, es un problema serio para un despacho que maneja información confidencial.

Cómo corregirlo: pasa tu web por PageSpeed Insights, pruébala en tu propio móvil y asegúrate de que alguien se ocupa de las actualizaciones y las copias de seguridad. Guía: ventajas y desventajas de WordPress

Preguntas frecuentes sobre los errores en webs de abogados

¿Cuál es el error más grave?

Que la web no deje claro en pocos segundos qué haces y para quién. Si el visitante no se reconoce en lo que lee, el resto de mejoras apenas importan.

¿Puedo corregir estos errores sin rehacer la web?

Muchos sí: los textos, las fotos, el contacto, el aviso legal o la información desactualizada se pueden mejorar sobre la web actual. Rehacerla tiene sentido cuando la estructura o la tecnología impiden esos cambios.

¿Cada cuánto debería revisar la web del despacho?

Una revisión rápida al mes (equipo, contacto, servicios y fechas) y una más completa una vez al año, revisando también textos, rendimiento y seguridad.

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